Cuando pasee por las calles de aquel mundo que para nada parecía el real,
empecé a notar el viento como acariciaba mis oídos,
olí aquellas flores frescas del roció de la pasada noche,
la lluvia caía pero no mojaba,
toque con mis dedos su felicidad
el soltó una lagrima
le pregunte porque y el me contestó:
-pequeña, no todas las lagrimas son de dolor.
en ese momento no pensé en aquello que me dijo.
Mi mente desconecto por un tiempo
solté mis brazos y relaje mi cuerpo
tome una gran bocanada de aire e intente cerrar los ojos
era realmente una sensación extraña, que aun así, no me agobiaba del todo
Noté una mano tocar mi espalda de forma suave,
para nada me exalto y eso era lo que me sorprendía aun mas
Acarició mis brazos y poso sus labios en mi cuello
se me erizó la piel
Resbaló hasta mi oído derecho, susurrándome que jamas me dejará marchar
Me giro ante su faz y me dijo:
-¿sabes?, hoy es un día como otro cualquiera pequeña
(el siempre tenia la costumbre de llamarme así)
-tengo la sensación de que nada de lo que hay aquí es real
dibujo una sonrisa en sus labios y pellizco mis mejillas
-si hoy aprecias aquellos pequeños milagros de la naturaleza es porque una parte de tu alma por fin descansa
Con todas aquellas cosas que regala la vida
como una puesta de sol o un enorme cielo impregnado de estrellas
y tu, dejando de las estas maravillas
me quedé en silencio, pero a el, eso no le importaba, estaba muy acostumbrado a ellos
- Y dime, con tantas lagrimas. . .
¿Cuantas puestas de sol te perdiste?
¿cuantos deseos dejaste correr por no mirar aquellas estrellas que rompen allí, a lo lejos?
quería hablar, pero me quede muda y quise llorar verdades
una lagrima caía por mi rostro
pero como siempre, el, limpió con su mano aquella lágrima,
me cogió de la barbilla y volvió a posar mi mirada en la suya
-¡No llores si no quieres reír!
No entendí lo que me quiso decir,
pero, como siempre, me explico aquella frase
-Las lágrimas no tienen porque salir desde el dolor,
¿acaso nunca reíste tanto que soltaste unas lágrimas de la tensión que sentías en tu tripa?
negué con la cabeza
El frunció en ceño y seguidamente sonrió
-¡Claro que si!
yo he visto como lo hacías,
porque al igual que acabo de quitar esta lagrima,
he quitado otras como las que te digo
¿y sabes que?
Estas tan bella cuando sonríes. . .
juro que no fue aposta,
pero salio una sonrisa tonta
tenía el estomago lleno de sensaciones que quedaban atrás en el tiempo
-pero...
-Shhh!
El posó su mano en mi pecho, cerró sus ojos
(el podía, no tenia nada que le impidiera poder cerrarlos)
parecía estar muy atento a mis latidos,
lo que hizo que mi corazón se acelerara.
De forma impulsiva,
yo también posé mi mano en su pecho
y note como su pulso también se aceleró.
Tocó mis labios y los besó.
Pude por fin cerrar mis ojos
en ese momento era el mejor sentimiento de vacío que había tenido en mi vida
una verdadera contradicción en mi misma
el sentir nada y sentir todo
Cuando quisimos darnos cuenta el sol nos abandonó
Fue la primera vez que aprecié un cielo tan hermoso
pero claro, muy atrás quedaba la palabra ''hermoso'' al lado de el
tumbados en aquella playa
(no me preguntéis como acabe allí, todo es cuestión de la magia)
una estrella se apagó delante de mis ojos
le miré y me contestó
-Pídelo rápido, antes de que otros te roben tu oportunidad.
Desde el alma pedí aquel deseo
y, aquella noche, se cumplió
Con los ojos cansados
abrazada a su pecho,
el acarició y beso mi pelo
Dejando un silencio que tengo grabado en la memoria
me volvió a besar y sus ultimas palabras fueron:
-Buenas noches, pequeña.
ahora mismo tengo rabia por no haber podido darte las buenas noches
pero si lo hubiera podido decir
habría sido un tal
-Buenas noches ''Gor'' te amo.

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